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Asistencia sociosanitaria de los inmigrantes

Por Anabel Lavilla, Joan López y Patricia Mejía

España se ha convertido en un país receptor de inmigrantes desde hace algunos años (actualmente la población inmigrante representa cerca del 10% de la población). Esta situación relativamente nueva es un fenómeno ya existente en otros países de la Unión Europea.

En general se puede decir que el perfil del inmigrante que viene a España responde al de una persona joven, con un nivel de salud de partida bueno, que abandona su país por diferentes razones y que viene a trabajar con el objetivo fundamental de mejorar su calidad de vida y la de sus familiares. Por lo tanto, aquellos que realizan el proceso migratorio son los más fuertes en todos los sentidos, incluido el sanitario:

“No migra el que quiere, sino el que puede”.

Una vez en el país de acogida, muchos inmigrantes se ven forzados a vivir y trabajar en condiciones precarias que repercuten de forma negativa en su estado de salud. Las personas que afrontan el proceso de adaptación provocado por la migración tienen más riesgo de enfermar, el mismo que va aumentando cuanto más tiempo permanecen en el país de acogida en condiciones de precariedad económica y marginación social

Los problemas para acceder a un trabajo normalizado, la situación irregular de residencia, la falta de acceso normalizado a la red sanitaria pública, la convivencia en zonas de elevado riesgo social y los problemas de comunicación asociados al idioma y las diferencias culturales, son los principales elementos que condicionan la salud en los inmigrantes.

Los pocos trabajos realizados en España respecto a la patología que presentan los inmigrantes concluyen que éstos acuden al médico por los mismos motivos que el resto de la población, expresados según su diferente cultura, idioma, religión, creencias, sin embargo el porcentaje más significativo de asistencia sanitaria se presentan en un mayor número de accidentes laborales y trastornos de tipo psiquiátrico y psicosomático

Aunque los inmigrantes pueden traer con ellos una gran variedad de elementos patógenos, la posibilidad de infección de la población de acogida es muy pequeña, ya que no se dan las circunstancias necesarias para su contagio, tanto por la inexistencia de los vectores necesarios como por no darse las condiciones necesarias para su transmisión.

La tuberculosis es una de las enfermedades que más preocupa a las autoridades sanitarias. Sin embargo, no conviene asociar tuberculosis e inmigración sin antes analizar las circunstancias y mecanismos subyacentes. Hay muy poca evidencia de que represente un problema para la población de acogida, aunque sí puede ser importante el riesgo de contagio dentro de la propia comunidad de inmigrantes debido, sobre todo, a las lamentables condiciones en que muchos de ellos se ven obligados a vivir o trabajar y que pueden generar problemas de salud habitualmente vinculados a situaciones de pobreza y marginación.

José Manuel López Abuín, médico de familia y coordinador del Proyecto del Inmigrante de la Sociedad Española de Medicina Rural (SEMERGEN) aseguró, que es falso que la llegada de inmigrantes esté suponiendo la introducción de nuevas enfermedades a España, ya que la mayoría de nuevas patologías que llegan a este país son importadas por españoles que viajan al extranjero, especialmente las de contagio sexual.

Resaltó la necesidad de desarrollar proyectos socio sanitario realizado por la propia sociedad, destinado a formar profesionales y reivindicar una mejora en la atención del médico de familia al inmigrante.

Según la red ISIR Inmigración y salud, publicó en febrero 2010 que:

Un 27,9% de los españoles “cree que los inmigrantes abusan de la atención sanitaria gratuita” y más de un 31% está “más bien de acuerdo” en que la población inmigrante causa una disminución en la calidad de la atención sanitaria, de acuerdo con el último estudio del CIS “Actitudes hacia la inmigración” (2008)”.

Siendo la sanidad uno de los derechos fundamentales para todo ser humano, los médicos deben enfrentar un nuevo reto en la atención a estas personas dada las costumbres y situaciones especiales que puedan presentarse en la consulta tanto de urgencia como de atención primaria.

Este fenómeno lleva a innumerables incógnitas en cuanto a salud se refiere, es imprescindible saber que cambio oportunos deben hacerse para salvaguardar el acceso a la sanidad y además despejar las falsas ideas o mitos que rodean el uso del sistema sanitario por los inmigrantes y es por ello que en párrafos posteriores se tratará de arrojar una luz sobre dichos mitos.

Existen múltiples estudios a lo largo de estos años y en las diferentes Comunidades Autónomas que desvelan que la idea que los inmigrantes saturan el sistema sanitario es simplemente una idea muy alejada de la realidad.

Un estudio realizado en la Atención Primaria en Cartagena en 2007, revela que el perfil del paciente hiper frecuentador es mujer de edad media-alta, nacionalidad española, que consulta sobre todo por enfermedades crónicas y patología respiratoria.

Otro artículo publicado en un periódico de Madrid en junio 2009, revela que en un estudio del Instituto de Salud Carlos III los españoles acuden más al médico.

Un artículo escrito por Ilier Navarro en octubre 2010, hace referencia que:

En el XVI Congreso de WONCA Europa, se presentó una serie de datos totalidad de citas registradas en 26 centros de salud informatizados. Los datos revelan que los españoles pasan por la consulta en 8,3 ocasiones al año de media frente a las 4,7 de los inmigrantes. Al médico de familia acuden 5,1 frente a 3,1 respectivamente”.

Tomando todo esto como referencia exploramos que la población inmigrante en la Comunidad Autónoma de Aragón es un total de 171. 831 según datos MTIN hasta 30 junio de este año, esto supone según análisis de red Aragón estar ligeramente por encima de la media estatal. De este porcentaje un 125.448 viven en Zaragoza.

Se ha lanzado una campaña ‘Aragón, una tierra para todos’ en diciembre del 2009 y lograr minimizar los estereotipos y prejuicios que se han creado en el resto de la población. Es importante también mencionar que a pesar de que la población inmigrante aporta las cotizaciones sociales infrautiliza los servicios públicos, según una investigación llevada a cabo sobre Inmigración y Atención Sanitaria en España1

A pesar que existe una ley que hace referencia al derecho a la sanidad para inmigrantes, estos se encuentran con muchos obstáculos que les dificulta el acceso a ello, la falta de documentación, el miedo de ser deportados por encontrarse en situación irregular, entre otros.

Si es verdad que a medida han pasado los años, van conociendo más el sistema sanitario y se abocan a él, aún sigue siendo un porcentaje mucho más bajo que la población autóctona.

La siguiente tabla muestra los centros más utilizados por los inmigrantes, en un estudio del año 2007

CENTRO UTILIZADO PORCENTAJE
Centro de salud 

ONG

Urgencias

Médico público

Hospitales

Médico privado

64.3 

9.6

7.1

6.7

6.3

5.6

A lo largo de estos párrafos hemos querido demostrar que es importante reducir las ideas erróneas que se tienen en cuanto a inmigración y sanidad.

Que un cambio es las estrategias socio sanitarias es muy importante para salvaguardar el derecho fundamental de la salud.

Solo el cambio de los prejuicios que se tiene hará posible que futuras leyes como las que en Francia no se tomen a la ligera, y si fuera necesario reducir los gastos excesivos de la sanidad, la forma de realizarlo no será solo el imponer a un sector de los usuarios sino a todos aquellos que se favorecen de él.

Se cita textualmente en un diario de Guipúzcoa en noviembre de este año:

El centro derecha francés respalda la política de inmigración de Sarkozy aprobando el pago de una tasa de 30 euros anuales para aquellos “inmigrantes ilegales” que quieran ser tratados por un médico del sistema público de salud. Esta iniciativa, que tiene luz verde desde el martes, se escuda, además, en las políticas de limitar el gasto público para garantizar el funcionamiento de la sanidad pública”.

La interculturalidad es una mezcla enriquecedora de cualquier sociedad que pueda ver con buenos ojos las diferencias, aceptarlas y respetarlas.

Los estereotipos son vendas cegadoras que no nos permiten ver más allá de nuestro entorno, despreciando todo aquello que sea diferente sin realmente conocerlo.

El superar barreras nos permite crecer como sociedad y hacer que los cambios sean profundos y con bases sólidas.

No permitamos que el miedo a lo desconocido nos haga caer en la injusticia social y condenemos lo in condenable.

1 Felip Santamaría N., Gayoso Martín S., Guerra Bobo A., Martín Vivas C., Ruiz-Escribano Taravilla E., Zúñiga Guerrero A.

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